Adaptarse a las nuevas tecnologías es clave para el impulso del turismo

No hay duda de que los destinos de montaña han ganado popularidad en los últimos meses, y no solo vinculados a una estancia vacacional, sino también como lugares a los que trasladarse de manera permanente.

La belleza de los paisajes y, sobre todo, los espacios naturales abiertos de los que se puede disfrutar cerca de las localidades de estos enclaves son los principales atractivos tanto para turistas como para aquellas personas que desean dar un giro de 180 grados a su rutina. No obstante, todavía existe en estas zonas un importante obstáculo que salvar que continúa limitando su potencial: la digitalización.

En la actualidad todo funciona en torno a internet. A diario realizamos infinidad de gestiones que necesitan de un acceso a la red para poder llevarse a cabo, desde mandar un correo electrónico hasta pagar la factura de la luz. De hecho, acciones tan banales como escuchar un audiolibro, comprobar los pronósticos de los próximos encuentros deportivos o escuchar música desde un dispositivo electrónico generalmente requieren de una conexión a internet.

Si bien la mayoría de las localidades de montaña cuenta con la cobertura necesaria para obtener conexión a internet, esta no siempre es lo suficientemente efectiva, lo que provoca que estos municipios sean solo considerados como destinos turísticos en los que “desconectar”, en lugar de como espacios en los que poder asentarse o emprender un negocio.

Para poner solución a esta problemática común a todas las zonas rurales de la Península, la Asociación para el Desarrollo Rural Integral de las Sierras de Salamanca (ADRISS) acaba de poner en marcha una iniciativa cuyo objetivo es fomentar la transformación digital en las sierras de Béjar y Francia. De esta forma, la institución ha contratado a dos especialistas que llevarán a cabo su trabajo en las localidades de Linares de Riofrío, Mogarraz y Fuente de Béjar durante seis meses.

El cometido de estos técnicos tiene una finalidad doble. En primer lugar, se realizará un análisis exhaustivo del estado y empleo de las TIC (tecnologías de la información y la comunicación) en la zona, prestando especial atención en lo relativo a las administraciones públicas y al sector empresarial. La recogida y tratamiento de estos datos serán claves para la elaboración de un “Plan de Acción” en materia de digitalización que servirá como punto de partida para los diferentes proyectos y actuaciones que se puedan llevar a cabo por parte de las administraciones públicas.

Además de la realización de este estudio, las personas contratadas también organizarán actividades para promocionar e informar sobre iniciativas como el coworking, el coliving o las conocidas como “aulas mentor” públicas, consistentes en un programa de formación online promovido por el Ministerio de Educación y Formación Profesional dirigido a personas adultas. Asimismo, los técnicos también ofrecerán información de los programas de ayudas a cargo de ADRISS destinados a la digitalización empresarial y del hogar.

En palabras de la propia institución, todas estas medidas servirán para aumentar la innovación y competitividad de las empresas, lo que a su vez potenciará la empleabilidad y con ello el crecimiento económico de estas zonas. 

Las sierras de Béjar y Francia se suman así a otras iniciativas similares que se están llevando a cabo en buena parte del rural peninsular. Comunidades como Galicia, Asturias o Cantabria cuentan con importantes proyectos centrados en la digitalización de sus zonas rurales, especialmente bajo la modalidad del coworking. En Galicia, por ejemplo, se han rehabilitado pueblos abandonados que a día de hoy funcionan como espacios de trabajo colaborativo, aumentando en gran medida el valor de los municipios cercanos como enclaves turísticos.

No obstante, se debe tener en cuenta que esta digitalización se debe realizar de manera sostenible, respetando los ecosistemas vegetales y animales de cada lugar. De ahí la necesidad de elaborar estudios como el que se va a realizar en las sierras salmantinas, con el objetivo de determinar las necesidades sociales en el ámbito digital y a partir de ahí trabajar en las posibles soluciones.