En los montes acogidos al modelo MYAS de Castilla y León se pretende la gestión sostenible de los recursos naturales que nos ofrecen las zonas forestales, entre ellos los micológicos. Una riqueza importantísima que puede resultar un motor de viabilidad añadido para las zonas rurales.

Este sistema de regulación, pionero en todo el mundo, pretende entre otros objetivos evitar la recolección exagerada y desordenada de setas, desterrando las malas prácticas de recolección y los conflictos de uso con otros aprovechamientos forestales.
En los siguientes enlaces podrás encontrar actualizadas todas las áreas reguladas de Castilla y León:

El sistema se basa por una parte en el guarderío micológico en los mismos montes acogidos al programa (guardianes que además de vigilar y controlar, asesoran y ayudan al recolector) y por otra parte, como medida reguladora, la emisión de permisos de recolección para la práctica comercial o recreativa. Además, los principales beneficiarios de las tasas que se abonan por los permisos, sea cual sea su modalidad, son los mismos municipios que ceden sus montes para este fin.
La obtención del permiso en sus distintas modalidades es un primer paso para que el futuro incluya la conservación de los recursos micológicos que disfrutamos en bosques y prados de nuestras sierras. Es cierto que con un coste económico para el aficionado, pero gracias a ese mismo coste con un control de los bosques que esperemos consiga erradicar de nuestras sierras malas prácticas recolectoras.

 
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