La cesta, la navaja, la guía de setas y además…. Llévate alguna bolsa de basura. Tras el verano, en el bosque aparecen las setas pero no desaparece la basura espontáneamente. Así que, mientras recoges los preciados frutos a pie de árbol y los colocas cuidadosamente en tu cesta, puedes convertirte en un aliado muy importante para el bosque.

Latas de refrescos, paquetes de tabaco, tetra bricks, papeles y plásticos,… todos ellos pueden ser recolectados y metidos en esa bolsa de basura que llevas en el bolsillo. Luego en el mismo viaje de vuelta a casa depositas la bolsa en un contenedor de basura y ya está. Y si sois varios, podéis recoger la basura en función de las categorías de reciclado (verde, azul y amarillo) ¡Todavía mejor!
Con este ejercicio tan sencillo, acabas de evitar que algunos restos como los plásticos pasen hasta cientos de años descomponiéndose y alterando el ecosistema natural.
Quid pro quo, algo por algo: el bosque te regala sus mejores frutos y tu le regalas a cambio un pequeño esfuerzo que le ahorrara años de contaminación. Así es la recolección sostenible. No solo no es abusiva, como hemos visto las últimas semanas, si no que nos exige a cambio un pequeño esfuerzo para mantener el medio natural como si no hubiera pasado nadie por allí 😉